Nuestra Historia

 

La fecha oficial de origen de Cauny es 1927, año del documento verificado más antiguo que se ha encontrado con el nombre de la marca. No obstante, algunas fuentes sugieren que la historia podría haber comenzado antes, alrededor de 1906–1907, cuando un comerciante español de relojes viajó a La Chaux-de-Fonds para encargar relojes destinados al mercado español. En aquella época, era una práctica habitual encargar relojes a fabricantes suizos y marcarlos específicamente para mercados locales.

El nombre Cauny parece haber sido elegido más por su sonoridad que por una razón geográfica o histórica concreta. Inspirado en una provincia francesa, fue seleccionado por resultar elegante, distintivo y fácil de pronunciar. La documentación de este período inicial es escasa y fragmentaria, pero establece el punto de partida de una historia singular dentro de la relojería europea.

La historia de Cauny se vuelve más clara —y mejor documentada— entre las décadas de 1950 y 1970, consideradas la edad de oro de la marca. En ese periodo, Cauny estuvo dirigida por Mireille Grebler, una de las primeras mujeres en liderar una marca de relojes. Bajo su dirección, la marca adoptó una filosofía clara y exitosa: diseños refinados combinados con movimientos fiables y de alta calidad, a precios accesibles.

 

 

Aunque toda la producción y dirección creativa se realizaban en Suiza, los principales mercados de Cauny eran España, el sur de Francia y Portugal. En Portugal, en particular, Cauny se integró profundamente en la vida cotidiana. Era tradición regalar un reloj Cauny para marcar hitos importantes —como finalizar la educación primaria o la primera comunión—. Estos recuerdos siguen muy presentes hoy en día. Muchos de esos relojes continúan funcionando y se usan a diario, ya sea por sus propietarios originales o por miembros de sus familias, lo que demuestra su durabilidad y valor emocional.

Como muchas marcas tradicionales, Cauny fue duramente afectada por la crisis del cuarzo. La empresa cambió de propietarios en varias ocasiones: primero fue vendida por Mireille Grebler a un grupo neerlandés y, más tarde, a una empresa española que continuó la producción hasta finales de los años 90 o principios de los 2000, momento en el que cesó su actividad.

 

 

En 2019, los derechos de la marca Cauny fueron adquiridos por Ourtime, una empresa portuguesa con amplia experiencia en la distribución de relojes. Cuando surgió la idea de desarrollar una marca propia, Cauny fue la elección natural: un nombre profundamente arraigado en la memoria colectiva portuguesa.

Relanzar Cauny resultó más complejo de lo previsto. El concepto de un reloj mecánico asequible había cambiado considerablemente desde el apogeo de la marca a mediados del siglo XX. Aun así, Cauny logró rápidamente reconocimiento gracias a su enfoque centrado en el diseño y a la calidad ofrecida dentro de su segmento de precio.

 

 

Un punto de inflexión llegó con la colección The Architects of Time. Lo que comenzó como la idea de una edición limitada con el arquitecto portugués Álvaro Siza evolucionó pronto hacia algo más ambicioso. Se hizo evidente que el proyecto no debía ser limitado, y fue el propio Siza quien propuso ampliar el concepto, colaborando con otros arquitectos de referencia. La visión era clara: invitar a arquitectos a diseñar instrumentos de medición del tiempo que expresaran su propia interpretación del tiempo.

Desde entonces, Cauny ha colaborado con arquitectos como Rafael Moneo, Eduardo Souto Moura y Tadao Ando, con futuros autores llamados a continuar esta extraordinaria línea creativa. Unidos por el mismo entusiasmo, todos ven en este proyecto una manera singular de hacer accesible un pensamiento creativo que tradicionalmente ha estado reservado a unos pocos.

Hoy, Cauny se sitúa en la intersección entre herencia y diseño contemporáneo, honrando su pasado mientras sigue explorando nuevas formas de medir el tiempo.